domingo, 1 de septiembre de 2019

Escaleras amenazan peatones, en barrios de la capital hay miles que son un peligro para los transeúntes


Las construcciones e instalaciones ilegales de escaleras, pilotillos y las modificaciones de las aceras, en franca violación a las leyes municipales y ordenanzas vigentes sobre espacios públicos, ponen en peligro la seguridad de las personas, ya que se ven obligadas a transitar por la calzada a riesgo de ser atropelladas por algún vehículo.

Es casi imposible caminar por aceras de muchos sectores de la capital y la provincia Santo Domingo, ya que las han convertido no sólo en depósitos, parqueos, fábrica de cualquier cosa o taller de de reparaciones y servicios, sino también que con la construcción de escaleras o pilotillos en plena acera se impide que personas con discapacidad puedan caminar con seguridad.
Sin importar si son construidas de concreto o hierro, de tipo espiral o lineal, las escaleras o escalones que se construyen en las aceras de casi todas las vías de muchos barrios presentan una dificultad urbanística y de contaminación visual que se ha vuelto muy normal, posiblemente porque pocas personas conocen que cometen una violación a la ley y ninguna autoridad se lo hace saber.

Aunque muchas de estas estructuras parecieran que dejan un espacio para las personas caminar, no es así, ya que hay una ocupación de una parte del espacio aéreo de la acera, originando que muchas veces las personas se golpeen la cabeza al cruzar o que personas que carguen algo no puedan transitar con libertad.

Andar con bebes en coches, sombrillas o paraguas es algo casi exclusivo de sectores bien urbanizados, ya que muchas aceras están destruidas, llenas de hoyos, de agujeros en las alcantarillas por la falta de tapas o que han sido modificadas por negocios o dueños de viviendas, sin ningún miramiento de los materiales o forma que usarán (adoquines, cerámicas, piedras o el tipo de pulido en la calzada).

Citaremos un ejemplo que es válido en cualquier sector de la ciudad.
 En la avenida San Vicente de Paúl, en Santo Domingo Este, muchos de los propietarios o arrendatarios de establecimientos comerciales han modificado las aceras de sus frentes y la elevación de la misma, a tal punto que caminar es una odisea.

Esta modificación obedece a que el Ayuntamiento Municipal ha descuidado las aceras, por lo cual los dueños de negocios y de casas de familias, con el pretexto del deterioro y abandono que experimentan las vías sin que nadie haga nada, deciden reconstruir pedazos de éstas.

En la modificación de las aceras, que solo es atribución de las alcaldías, estos negocios no toman en cuenta los materiales a usar ni los protocolos existentes para calzadas al aire libre.

Recordemos que no es lo mismo una cerámica para exterior, que para interior. 

No es lo mismo pisos para transitar sobre ruedas que solo para caminar.

Por este desconocimiento, cuando llueve o las aceras son lavadas, muchos peatones caen al suelo porque resulta muy difícil caminar en esa área resbalosa.

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